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«El Jalisqueño: iniciativa y trabajo pensando en crecer»

Es una empresa familiar que fabrica tortillas para tacos y no ha parado de expandirse con la vieja fórmula del coraje y la dedicación En tiempos de recesión y temor para emprender cualquier proyecto empresario, siempre hay resquicios donde se puede proyectar, tener el coraje de emprender un objetivo y sobre todo el punto más […]

Es una empresa familiar que fabrica tortillas para tacos y no ha parado de expandirse con la vieja fórmula del coraje y la dedicación

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En tiempos de recesión y temor para emprender cualquier proyecto empresario, siempre hay resquicios donde se puede proyectar, tener el coraje de emprender un objetivo y sobre todo el punto más importante de la formula: mucho trabajo.

Así lo hicieron los impulsores de la empresa El Jalisqueño, fabricante de tortillas artesanales para tacos y quesadillas, quienes le encontraron la veta a una nueva tendencia en la gastronomía debido a la introducción de gustos internacionales y una atracción hacia el rubro.

La chef profesional Jimena Moyano y el contador Mariano Nanclares constituyeron una sociedad integrada por el matrimonio y compraron la marca que ya estaba funcionando, pero a la que era necesario dar un impulso. “Si bien el consumo de tortillas era incipiente aún, la demanda iría en aumento sobre todo por el intercambio turístico con México”, explicó Nanclares.

El desafío estaba tomado, de esto hace ya cinco años, porque ambos confiaban en que la demanda iba a aumentar.

Las máquinas que utilizan para la elaboración de sus productos, que ya llegan a varias zonas del país.

Con la aparición de nuevas marcas con respaldo de corporaciones nacionales o internacionales, la competencia fue en aumento. El comienzo fue duro cinco años atrás por las dificultades para importar algunos insumos y los repuestos para las máquinas. “Nosotros no participamos de la época del crecimiento a tasas chinas de hace 10 o 12 años atrás”, aclaró Mariano.

Sin embargo, el crecimiento ha sido ininterrumpido y Jimena le aclara a El Ciudadano que en cinco años han triplicado la producción. Con respecto a las ventas comentó que han salido de los límites de la provincia y de Cuyo, y a través de distribuidores ahora El Jalisqueño lleva sus productos a otras regiones del país. “Esto nos ha permitido también que el año pasado comprásemos la marca Mexicanita”.

Jimena Moyano atribuyó la introducción de nuevos gustos en gastronomía a la globalización en parte porque a través de internet se puede acceder a recetas de cualquier lugar del mundo, también con el intercambio cultural, y sobre todo por el concepto de comida rápida.

Al respecto, Mariano agrega que si bien el segmento de los más jóvenes opta por este tipo de alimento, “es un hecho que resuelve mucho la cuestión comida en reuniones informales, e incluso en la mesa familiar”.

Jimena Moyano y su esposo, Mariano Nanclares, los impulsores de la empresa.

En cuanto a la clave del crecimiento de las ventas, explicaron que El Jalisqueño se distribuye en otras regiones a través de cadenas de supermercados que aseguran un buen nivel de ventas y distribución, “pero también nos manejamos con distribuidores que nos conectan con el comercio minorista: nos tomamos el trabajo de recorrer, formar grupos, salir con las muestras y hacer promoción”.

Las tortillas son un producto muy noble que tiene una duración de cerca de 40 días sin necesidad de refrigerar debido al sistema de packaging que utilizamos”, explicaron. Uno de los avances mas notorios fue justamente haber incorporado un tipo de envase que permite usar unas pocas tortillas y mantener las restantes en la bolsa cerrada herméticamente.

El aumento de la escala de producción a raíz de la mayor demanda, fue resuelto por los propietarios de la empresa pasando de la producción manual a la mecanizada con la incorporación de maquinarias especialmente diseñadas para ese tipo de producción.

Además pensando en un salto más importante se aumentaron las horas de trabajo distribuidas en turnos, completando una jornada de 18 horas de trabajo, con personal idóneo y en relación de dependencia formalizada. “Son quince familias que dependen de esta empresa, lo que significa haber triplicado la dotación desde que empezamos”, señaló Mariano.

El tema del financiamiento y acceso al crédito nunca está ausente,  más cuando el crecimiento depende del apoyo crediticio. En ese aspecto nos explicaron que el Banco de la Nación es el que tiene mejores líneas, pero no siempre. Otro que también es contemplado en los proyectos de expansión es el Banco BICE, aunque de todos modos señalaron que por ahora se manejan con sociedades de garantía recíproca para acceder a volúmenes mayores. “Por eso es que siempre estamos con toda la documentación al día como también los requisitos fiscales”, indicaron.

Mariano y Jimena tienen pensado crecer en las dimensiones del establecimiento por la constante demanda de producción, a la que ahora han incorporado la elaboración de nachos,lo que requiere otro tipo de sistema de empaque.

Eso está en las ambiciones de ambos y tienen en cuenta las posibilidades que les da el terreno donde funciona El Jalisqueño u otra posibilidad.

Algo de destacar  es que el desarrollo de la empresa ha sido completamente independiente de cualquier tipo de apoyo estatal, como subsidios o ayudas especiales.